Una oportunidad para ordenar y reconocer el sector
La incorporación de nuevas categorías profesionales al convenio es una oportunidad para describir mejor el trabajo que ya existe en museos, bibliotecas, centros de interpretación, proyectos culturales y programas de educación ambiental. Ese reconocimiento debe partir del ámbito funcional del sector y de las competencias efectivamente exigidas en cada puesto.
FOESC defiende una estructura comprensible para empresas, personas trabajadoras y administraciones. Titulación, autonomía, responsabilidad y contacto directo con el público deben traducirse en grupos diferenciados, sin denominaciones ambiguas ni funciones duplicadas.
Gestión, mediación y operación no son lo mismo
Los perfiles superiores de gestión deben concentrarse en diseñar, planificar, presupuestar, coordinar y evaluar programas. La mediación cultural y la animación lectora, en cambio, requieren una descripción propia que reconozca su dimensión educativa y su trabajo directo con los públicos.
También es necesario ubicar con claridad las tareas operativas de apoyo, préstamo, preparación de fondos o ejecución de actividades. Una clasificación coherente protege la profesionalidad, evita conflictos interpretativos y permite construir itinerarios de desarrollo dentro del sector.
Nuevos perfiles para una realidad más amplia
La gestión cultural, la educación ambiental y el apoyo operativo a proyectos culturales forman parte de la realidad cotidiana de muchas empresas. Incorporarlas de manera ordenada evita que el convenio reconozca solo una parte del ámbito sociocultural y deja una base flexible para futuras evoluciones.
La propuesta de FOESC busca seguridad jurídica y equidad: respetar los convenios sectoriales específicos cuando correspondan, preservar los mínimos del marco estatal y definir cada perfil con suficiente precisión para que la clasificación sea aplicable en la práctica.
